BRINDIS

Todas las mañanas nacen seducidas. Cuando la luz llega, lo hace con una promesa renovada, y ese, es el momento del día que más me gusta.

 

Ahora, es una mañana de finales de invierno y llueve con insistencia. A lo mejor es el sonido rítmico del agua, que me hace percibir una coqueta conexión con aquello que vive más allá de las palabras… Soñar se me da bien. Los sueños forman parte del misterio, de lo sagrado y eso los hace poderosos. Quién sabe, si no son ellos, la semilla de todo.

 

La vida ofrece una fascinación arcana, pero me apetece dedicarle un brindis, porque ella a veces, con sutileza de ángel, me hace sentir la libertad de vivirla a mi aire, volviéndose bonita porque sí.

 

 

Por la vida y todos sus amaneceres.